Elena Peña | LOS PERSONAJES APARECEN
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LOS PERSONAJES APARECEN

¡Buenos días a todos!

Aquí estoy de nuevo dispuesta a contaros alguna novedad. Para empezar deciros que ya estoy en fase de corrección de “La catedral que protege nuestros sueños”. Estoy a punto de tatuarme cuándo solo va con o sin acento. ¡Todo un mundo! En fin, que poco a poco voy avanzando para que cuando lo tengáis entre las manos no penséis ¡oh, Dios mío ¿qué es eso?! Os prometo que esta vez no va a pasar. img_20161121_104636Y ya que estoy os pido mis disculpas si en “Canción de cuna para una noche de tormenta” encontrasteis algún gazapillo, no hubo corrector y claro, una es limitada en estas cosas. Pero todo tiene solución y en esta segunda parte estoy a tope con ello.

Hoy os quería contar algo que pasa de vez en cuando al escribir. Yo normalmente antes de sentarme con el ordenador a empezar capítulo por capítulo tengo un proceso más largo en el que cuaderno (el de la foto es el que utilicé para “Canción de cuna para una noche de tormenta”) y pilot (siempre pilot, siempre V7) en mano trazo las líneas generales de lo que va a pasar, de quiénes son los personajes etc. Pero la magia de este oficio, llámalo inspiración, llámalo como quieras, es que un día, cuando estás convencida de lo que vas a escribir, de a dónde te va a llevar ese capítulo, de repente un personaje nuevo aparece. No sabes de dónde, simplemente te has dejado llevar y él se ha presentado (sí, en este caso es un “él”). Ahora toca parar un momento, preguntarse quién es, de dónde viene, cómo puede participar en la trama y sacarle todo el jugo del que eres capaz. Esto me pasó con la tercera parte de la trilogía, tengo un personaje nuevo que estoy deseando conocer más a fondo y que casi no sé de dónde ha surgido. ¡Me encanta!

De todas formas es muy común que en todo este proceso de dibujar la trama, los personajes y los hechos importantes, cosas que al principio dabas por seguras después se tambaleen. Y sólo si son muy fuertes, si realmente vienen bien para la historia, permanecen, si no es mejor desecharlas. Os contaré algo que me ocurrió en la primera novela, en “Canción de cuna para una noche de tormenta”. En principio, la idea original era que uno de los personajes más importantes fuera un abuelo, que hiciera un poco el papel que luego hizo la madre. Pero con la escritura, e incluso antes, en la “fase del cuaderno”, desapareció, y menos mal porque Rosa, para mí, es uno de los personajes más fuertes del libro.

Así que ya veis, escribir es pensar mucho, crear en abstracto, hacer encaje con las tramas y las “secuencias”, (sí, vengo de la tele, no puedo evitarlo), pero también es dejarse llevar, permitir que un personaje te sorprenda e intentar sacarle el mayor partido.

Por ahora os dejo. Visitadme en Dulces Helens que esta semana he “viajado” a un montón de países con recetas de la República Checa, de Luxemburgo y además de una ensalada de pollo y quinoa con receta de Jamie Oliver que os encantará.

Un besazo a todos.

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